
Las compras corporativas distan de las que los individuos hacen diariamente para satisfacer sus necesidades personales, pero ello no excluye que guarden semejanzas. En períodos de ofertas, por ejemplo, los compradores particulares buscan los mejores descuentos, facilidades de pago (pagos en cuotas sin interés), tienen una estrategia para minimizar la espera en cola, etcétera. Adicionalmente, se toman decisiones con base en el presupuesto y el inventario disponible; así mismo se evalúa a los proveedores potenciales.