
La función de compras ha dejado de ser una actividad meramente transaccional para convertirse en un pilar estratégico dentro de las organizaciones. Hoy, las empresas aspiran a que esta área no solo mejore la eficiencia operativa, sino que también genere valor tangible y ventajas competitivas sostenibles en el tiempo. En este escenario, metodologías estructuradas como el Strategic Sourcing cobran un papel protagónico al profesionalizar la toma de decisiones en la gestión de categorías.







